
¿Cuál es el interés real del Gobierno? ¿"Hacer caja", mejorar el sistema jubilatorio o salvar a las AFJP?
Afiliados y trabajadores de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) calificaron la semana pasada de “sorpresivo”, “inentendible” y “corrupto” el plan del Gobierno para reestructurar a las administradoras de jubilaciones y pensiones. Fuentes cercanas al Gobierno y ex empleados del ministerio de Economía aseguran que la propuesta es una estrategia de rescate del Estado a las AFJP, en detrimento de los actuales y futuros jubilados.
Las administradoras fueron creadas en 1994 durante la gestión de Carlos Saúl Menem, con el objetivo principal de fomentar el mercado de capitales del país. En ese entonces, todos los trabajadores se vieron seducidos a pasar del régimen de reparto al régimen de capitalización. La principal diferencia es que en el primero, todos los aportes y contribuciones se incorporan a un único fondo por el que se otorgan las prestaciones a quienes se jubilan. Mediante esos aportes, el Estado financia las prestaciones de los ya jubilados. El segundo, en cambio, es administrado por una empresa privada. Los aportes se alojan en una cuenta individual y, al alcanzar la edad jubilatoria, el trabajador obtiene su pago directamente vinculado con el monto de los aportes efectuados, más un rendimiento que es generado por las inversiones que realiza la AFJP con el capital que obtuvo.
Según un ex empleado del Ministerio de Economía, los diferentes Gobiernos obligaron a las AFJP, mediante decreto, a comprar bonos del Estado. “Las administradoras se llenaron de bonos, en vez de dejarlas elegir dónde invertir sus activos, derivados de los aportes jubilatorios”, afirmó. No hay que perder de vista que el Estado también invierte sus activos en “papeles”, pero el principal objetivo de esta práctica de las AFJP es, justamente, el rendimiento de esos títulos, ya que de allí, además de la comisión, hacen rendir mejor su capital. Desde la década pasada hasta la actualidad, se redujo la cantidad de AFJP de 26 a 10. “Hoy, el 1,5% de sus fondos están en acciones de empresas argentinas, lo que demuestra que tampoco se alcanzó el objetivo principal por el cual fueron creadas en 1994”, comentó el ex empleado de Economía.
La crisis del sistema financiero estadounidense contagió su fragilidad a todos los mercados del mundo. Los activos que las AFJP tenían invertidos comenzaron a perder valor. Sumado a conflictos internos y cuestiones políticas, más una serie de complicaciones como el repago de deudas pendientes contraídas por Argentina y su falta de liquidez, la sensación de “default” comenzó a crecer. “Los títulos emitidos por el Banco Central y los bonos de deuda que las AFJP tuvieron que comprarle al Estado empezaron a caer en picada”, relató la fuente que ahora trabaja en otro ministerio. “Tomemos cifras irreales pero que sirvan para graficar la cuestión. Los bonos que tienen las AFJP que el Estado les obligó a comprar, en el mercado nominal están a, por ejemplo, US$ 100. Pero en la bolsa están a US$ 40. El Estado las compraría por un mejor precio, a US$ 70, por lo que sería literalmente un salvataje. Además, el Gobierno se garantizaría tener la liquidez que tanto necesita”, sentenció.
“Leí que el 77% de los jubilados que están en el régimen de capitalización les tiene que pagar algo el Estado, porque las administradoras no tienen la plata suficiente”, dijo Clara, 35 años y empleada. “Es corrupción. La verdad, me parece una vergüenza. Siempre termina perdiendo la gente. Sea empresa privada o el Estado, nunca se cumple lo que dicen”, se quejó. Pablo (43), escritor, disparó contra la desinformación: “Gobierno, medios de comunicación, las AFJP, los sindicatos; todos te dicen lo que les conviene y nadie informa claramente lo que está pasando. Se aprovechan del desconcierto para meter la mano en la lata”. Sebastian (35), comerciante, fue aún más directo: “Nos siguen robando. Primero el agro. Después los ahorros de tu vida. Y lo último seguramente será robarte los títulos de tu casa y de tu auto y decirte descaradamente que nunca los compraste y que fue todo un sueño”.
Al momento de escribir esta nota, el Gobierno se encontraba evaluando la posibilidad de aumentar la jubilación para fin de año y principio de 2009, y la suba sería de un 31% para los trabajadores que se jubilaron en una AFJP y que pasen al sistema de reparto. Por otro lado, la estatización de las administradoras impactó negativamente la bolsa de valores, que perdió un 26,8% en la semana pasada. El viernes las acciones líderes cayeron un 7,6% y los títulos públicos también cerraron en negativo.






